Imaginad (quizás ni hace falta) que sois ávidos lectores de género fantástico, y alguien va, con sus dos bemoles, y os recomienda que, si aún no habéis catado “El Señor de las Sortijas” ese, lo mejor que podéis hacer es empezar por “El Retorno del Monarca”. Sugerir una tercera parte, para iniciarse en una gran saga, y encima, sin que esa persona haya disfrutado por sí misma de las obras previas… menuda desfachatez y descaro, qué insolente, ¿no? Nadie se atrevería a algo así, ni extrapolando la situación a videojuegos en vez de libros, claro…
-HOLI.
Presente y culpable, el menda lerenda que escribe. Y ojo, que el agravio comparativo os parecerá aún mayor, pues se asemeja más a recomendar ver el famoso “Retorno del Yedai”, sin conocer siquiera al adorable Jar-Jar… Toca explicarme, no os vayáis aún, porfiplis. A continuación, vamos a exponer que, incluso si jamás habéis catado un título de la saga Atelier (una franquicia con solera y amplio recorrido, ya que atesora más 20 entregas a lo largo de tres décadas), la tercera parte la sub-serie Ryza, resulta perfecta para iniciarse. Yo mismo tenía mis dudas, basadas en el desconocimiento y la desinformación, mas tras echarle un buen puñado de horas, me veo en posición de daros motivos de peso para gozar en el universo de fábula de Atelier Ryza 3: Alchemist of the End & the Secret Key.

Cuando el rastro de Madrid coincide con la final del Mundial.
1. Es mi primerito día en esta saga… Pues relax, que en el menú de arranque está la opción ideal para los novatos (o los que quieran refrescar un poquito) mediante la “Película prólogo”. Esta cinemática grabada nos servirá, en pocos minutos, para conocer a la mayoría de los personajes, algo del trasfondo de sus aventuras previas, y asumir que la protagonista principal, la joven Reisalin Stout-o Ryza- es como imán para los desastres, pues ya desde bien jovencita le tocará salvar el día una y otra vez ante acontecimientos e incidentes varios. Lo sorprendente es que sus amigos no se hayan pirado a la otra punta del mundo, sin billete de vuelta. Por fortuna, todo suele acabar felizmente… al menos, hasta que comienza la siguiente aventura.

“Chsss, no publiques ni cuentes este chistaco, que me lo copian sino los del GUEIM…”
2. Dos odiseas no son nah, a por una tercera epopeya. Ya puestos en situación, y tras un flashback y el breve tutorial, estaremos bien metidos en faena. Nuestra estancia en el pueblo de Rasenboden, en la isla de Kurken, resulta apaciblemente ordinaria, mientras desempeñamos nuestra labor de alquimista/consejera, hasta que nos avisan de un fenómeno desconcertante: un archipiélago ha aparecido, de la nada, en frente de la bahía. La primera expedición para investigar el follón saldrá regulinchi, con heridos y mucha confusión… sobre todo de la prota, pues empezará a oir voces en su cabeza (“…recuerda comprar pan…”, nope, de otro tipo). Le tocará a la pizpireta Ryza ir a por ingredientes con los que fabricar ungüentos y bálsamos curativos varios. Luego ya vendrá un terremoto, bichos, fabricar llaves, o llegar al centro de la isla…
3. Explorar y recolectar, todo es empezar. Manejando a Ryza, nos internaremos en zonas inhóspitas y extrañas, en búsqueda de multitud de elementos y materiales. El movimiento, con el jostick izquierdo, es fluido y preciso, y va acompañado de una cámara en tercera persona, totalmente regulable en zoom con los gatillos. El botón círculo se usará para realizar pequeños saltos y superar sencillos obstáculos (nada de plataformeo exigente, tranquis), y con el cuadrado sacaremos a pasear nuestra herramienta de golpeo (bastón, hacha, etc) con la que reventar piedras, troncos, y cualquier cosa que os crucéis. Una de las mecánicas básicas en Atelier es recoger de todo, bien sea comida, flores, metales, retales o papeles… fijo que, si a Ryza le faltase trabajo de heroína, lo bordaría currando en limpieza de parques y jardines. Pero ¿para qué le será necesario llenar tanto el macuto?

Cuando sales de party hard, y piensas que has perdido las llaves. Y aparecen levitando.
4. BATI QUI BATI, EL CHOCOLAT—EL CALDERATI. La señorita Stout es una alquimista de primerísimo nivel, y tan pronto te forja una azada con una ramita y un canto rodao, como te fabrica una bomba casera con un diente de león. El ancestral arte de la alquimia en todo su esplendor, y en formato jugable. Usaremos unos enormes calderos (en uno de estos se cayó cierto galo, fijo) para mezclar y sintetizar nuevos ítems con distintos ingredientes, mediante complejas mini-pruebas. Usando un aro de materiales, añadiremos elementos, mejoraremos la calidad, y acumularemos rasgos o súper-rasgos en los objetos obtenidos. Suena profundo, y lo es, pero si en cualquier momento os pueden las prisas (o la vagancia), con una sola pulsación de “auto sintetizar” sólo quedará observar como la máquina lo hace todo por vosotros, mágicamente (más aún, vaya, que lo de transmutar ya es pelín brujería en sí).

Aquí, sintetizando a lo loco, acabo de sacar sin quererlo un Ryzachu, y ya casi completo la AlquiDex.
5. ALKEMIST KOMBAT. No todo va a ser paz, amor, y química esotérica práctica. En nuestro camino para salvar las islas y a sus habitantes, nos toparemos con numerosos monstruos y enemigos. Aquí entraremos en el modo combate, que se desarrolla en tiempo real (no se pausa la acción), pero con turnos de espera. Mediante un sencillo sistema con barras y números, sabremos cuándo nos tocará atacar o defendernos. Pese a que podremos realizar combos con golpes normales, habrá que tener paciencia y calcular cada movimiento, para buscar un equilibrio entre bloquear con precisión el daño del enemigo, y aguardar lo suficiente para desencadenar las técnicas más potentes. La parte estratégica de las batallas gana enteros al permitir cambiar entre los personajes seleccionables de nuestro grupo, u optando por diferentes modos de apoyo. Claro, todo esto suena a cierto género…
6. ¿Qué es lo que veo? ¡Roleo! Combates con barritas y puntos de vida, grupo con personajes intercambiables, y subidas de nivel, la vertiente J-RPG, o “Japan Rol Playing Game” brilla con todo su esplendor en este Atelier Ryza 3. No puede faltar, claro, un amplio árbol de habilidades, donde aprender molonas recetas y nuevas artes. Obtendremos experiencia cada vez que sinteticemos, con las misiones secundarias y con los numerosos encargos que podremos aceptar. Y nada de agobios si tantos sistemas, mecánicas e informaciones os abruman, pues aparte de poseer unos menús muy intuitivos, en este título podréis acceder en cualquier momento al completísimo listado de ayudas, para refrescar los conocimientos adquiridos (u olvidados).

Oins, con esa carita angelical fijo que es una sant— PUES REPARTE @$TI4$ COMO PANES.
7. Para sacar notaza en Química, y matrícula en Geografía. Con este juego no solo aprenderéis a manejar compuestos y elementos con maestría en su vertiente más fantástica (si conseguís transformar plomo en oro en la realidad, dadnos un toque), sino que también entrenareis vuestras dotes cartográficas a tope. Y es que el mapa insular donde tiene lugar nuestra aventura es flipante, en extensión, contenido y variedad. Recorreremos abarrotadas ciudades, frondosos bosques, exóticas playas o… ¿montañosas montañas? (leñe, se me ha roto el diccionario). Encontraremos en nuestro camino guaridas y refugios donde salvar la partida, dormir, cambiarnos de ropa o acceder al casi infinito contenedor de materiales. Y lo más mágico de todo (y eso que el nivel está alto) es que pese a la magnitud de todo el escenario, brillarán por su ausencia los clásicos y prolongados tiempos de carga para movernos entre zonas, y el teletransporte entre puntos de interés será casi instantáneo. ¿¡BRUJERÍA!? Nope, alquimia, obvio.

“Por mucho que digas que me sientan bien, lo de llevar campanas colgando de los hombros no lo veo. Quedan muy fashion, sí, pero menudo lumbago”.
8. El bálsamo ideal para vista y oídos. El apartado técnico de Atelier Ryza 3 quizás no llegue a curar a nivel medicinal, pero vaya si os dará un buen alegrón digital a los ojos y a los oídos. En el aspecto visual destacan los diseños, de marcado corte “manganime”, de todos los personajes principales y secundarios; ya sabéis, esos ojazos XXL, cortes de pelo entre improbables e imposibles, y ropajes atrevidos de ensueño. En algún momento, puede que su fabulosa estética os recuerde a cierto… “Impacto de Dioses Primigenios”, pero recordad, la saga Atelier lleva entre nosotros casi tres décadas; para que no haya dudas entre qué fue antes: el huevo japonés fulmina a la gallina china. En la vertiente sonora, preparaos para unos efectos bien resultones y unas voces, en versión original, genialmente interpretadas, enfáticas y con esa intensidad característica en la animación del sol naciente.
9. HAPPY-FLOWERISMO por doquier. A ver, que ya lo de inventar palabros se nos va de las manos, pero no se nos ocurrió otra manera mejor para referirnos a la alegría “floral” que destila este título por todos sus poros. Desde la ligereza de las conversaciones, los troleos entre los integrantes de nuestro grupo (que acabará formado por casi una docena de miembros), lo colorido de los entornos, y que incluso los monstruitos rivales resultan cuquis, todo suma para un conjunto que rezuma regocijo y buen-rollismo. Vamos, si estáis de bajona, hastiados de productos oscuros y deprimentes, aquí hallaréis un remanso de bienestar, entre matices vivos y tonalidades de felicidad.

“¿Sabes que las tortugas de mi especie podemos vivir más de 100 años, Nem— digooo Ryza?”
10. La barrera idiomática que no es tal. No, no era de recibo pasar por alto el que yo mismo pensaba que sería el gran inconveniente de esta saga… craso error. Equivocado estaba, creyendo que por conservar textos y diálogos en british no gozaría con este título. Y es que hablamos de inglés básico, nivel instituto (tirando pa’abajo), no está en Klingon o Esperanto. Vamos, si sois capaces de leer frases sencillitas en el idioma de Shakespeare, los livianos diálogos de este juego no os supondrán ningún reto. Además, cada línea y frase se puede pausar para que podamos traducirlas con calma, en nuestro cerebrín, si fuera preciso. Va, de verdad de la buena, el léxico y la gramática necesarios para gozar de este Atelier están al alcance de cualquiera con estudios esenciales en lengua británica. Y, además, así practicáis para entender el buen Rock & Roll (el J-Pop igual ya no).
Gracias a la gente de PLAION ya podemos adquirir en nuestras fronteras este Atelier Ryza 3: Alchemist of the End & the Secret Key. Si os mola el rol, ligero y alegre, pero con mecánicas originales y gran duración, merece mucho la pena. Os podéis hacer con él, en versiones para PlayStation 4, PlayStation 5 o Nintendo Switch desde la web de GAME o en cualquiera de sus tiendas físicas. Nosotros vamos a seguir aquí, practicando la alquimia digital, a ver si de esta damos en el mundo material, gracias a la adquirida experiencia -y mucha chorra- con la piedra filosofal (no avisaremos llegado el momento, sorries).








![[Review] El mundo de invencible se desata en tu consola con Invincible VS](https://gameplusblog.es/wp-content/uploads/2026/05/Invincible-Portada-400x250.jpg)
![[Review] Detective Collection Vol. II 🔍](https://gameplusblog.es/wp-content/uploads/2026/05/Detective-2-Portada-400x250.jpg)
![[Review] Tensión en primera persona con Little Nightmares VR: Altered Echoes 🥽😱](https://gameplusblog.es/wp-content/uploads/2026/05/LNVR-Portada-400x250.jpg)
![[Review] Starfield: Diviértete explorando el espacio… ¡ahora en PlayStation 5! 🪐](https://gameplusblog.es/wp-content/uploads/2026/04/Starfield_ps5_gamegpu-400x250.webp)