[Review] ABSOLUM: Una mezcolanza absolum-tamente absorvente 😍

Alber Sánchez

17 de noviembre de 2025

Bodegón de productos como videjuegos, merchandising o accesorios que puedes encontrar en el Pre-Black Friday de GAME

Han pasado… cuarenta años… (leer con voz de ancianita del Titanic) desde que el beat’em up, o brawler -no confundir con el enemigo de cierto fontanero bigotudo-, surgió como género videojueguil. Tras la obra arcade primigenia donde darse piñazos con karatekas era el único objetivo, muchas otras continuaron su legado, y lo definieron con numerosos aportes y matices, en los tiempos venideros: castañazos por calles, espadazos contra hachas doradas, tortazos a dinosaurios… Pero, poco antes del cambio de siglo, el beat’em up y sus subgéneros desaparecieron casi por completo tanto en los recreativos (los cuales, así mismo, estaban ya camino de la extinción) como en las consolas domésticas… Para siempre… ¿O no?

Verás cuando se enteré Shrek de que le hemos limpiado la ciénaga de lobos, cerditos, y muñecos de jengibre… ¿AMIGOSDEQUÉ?

 

Un par de décadas después de aquel ocaso que parecía ya eterno, la situación comenzó a dar un vuelco en los nuevos sistemas, gracias al creciente mercado de indies y dobles As. En la actualidad se lanzan, casi con un goteo constante, una buena cantidad de juegos de «Yo contra el barrio» y similares; muchos son adaptaciones, licencias o revisiones de clásicos ochenteros/noventeros, manteniendo la jugabilidad tradicional… Aunque siempre hay un hueco para la innovación y la sorpresa. ¿O acaso añadirle al brawler mecánicas de un género muy moderno -y muy de moda- no es arriesgado y rompedor? Toca comprobarlo con este Absolum, del estudio Dotemu, que acerca en físico a nuestras fronteras la gente de Tesura Games. Protegeos los piños, que se vienen mamporros…

Un mundo fantástico, lleno de seres extraños

En otra era, en un mundo antiguo, la civilización tomó forma gracias a la magia. Durante generaciones, las hermanas de Raigambre, una especie de comuna mística, velaban por la seguridad del lugar, el reino de Talamh, mediante rituales compartidos, a pesar del riesgo. Desgraciadamente, el velo de la realidad se acabó rasgando y se desencadenó el cataclismo de Yeldrim. Las legiones de Sauron—digooo Azra se alzaron, prohibiendo la magia y persiguiendo a quienes la ejecutasen. Estalló una guerra, donde el señor del mal y sus tropas eran muy malos; los buenos, muy oprimidos -¿y también muy buenos?- y tal… Vamos, lo típico.

Dándole una caricia-espadazo al jabalí, para salvarlo, antes de que venga Obelix a por el desayuno…

 

Ahora, tras el paso del tiempo, solo quedan unos pocos luchando contra la tiranía. Y de paso, buscando venganza, contra el opresor y sus súbditos, la Orden Carmesí. Pero aún hay lugar para la esperanza: si se libera a la Madre Uchawi, del clan de las hermanas, capturada y transportada en un convoy de prisioneros, tal vez se pueda iniciar un cambio, una revolución. Derrocar al maligno, con la vuelta al libre albedrío. Y ahí entramos nosotros, eligiendo y manejando a uno de los héroes disponibles -dos, inicialmente- para afrontar tan peligrosa misión sin fallecer… O haciéndolo mucho, pues la muerte no será más que otro paso en el camino (no, no es que nos hayamos puesto mazo trascendentales, en breve lo explicaremos).

Contigo, no, bicho. Si acaso, cuando las ranas lean libros»… Y tocó cambiar el dicho por «criar pelo», claro

 

Vale que la premisa argumental, así presentada y resumida (muy malamente), no resulta un dicho de originalidad, pero se hace interesante según se desarrolla y nada pesada. Aparte, más allá del vídeo introductorio y un par de secuencias, tendrá un peso liviano en el transcurso del juego, interrumpiendo escasamente el frenético ritmo de la aventura. Podremos, de forma opcional, charlar e interactuar con un puñado muy escaso de personajes, lo cual ayudará a conocer un poquito más el trasfondo de este universo de fantasía. Pero tampoco estaremos obligados, pudiendo saltarnos los diálogos si queremos ir a saco-Paco, porque en la jugabilidad hallaremos lo gordo…

Arrasa con lo que veas, y generoso, ya puesto, seas

Si con nuestra previa -y absurda- introducción no quedó claro, Absolum es, ante todo, un beat’em up, y como tal, conserva los convencionalismos comunes del género. A saber: desplazamiento lateral/bidimensional por niveles mientras machacamos enemigos; barra de salud a controlar que se merma cuando nos golpean; jefazos de final de fase más correosos; ítems por el suelo tras romper objetos que nos darán vida/oro tras recogerlos, o armas arrojadizas… Vaya, lo habitual. Pero hay un aroma en especial, a clásico atemporal, que impregna las facetas hack & slash de este título, pareciendo casi un tributo en diversos aspectos. ¿Cómo se llamaba aquel juego cuyos tres protas eran un bárbaro, una guerrera, y un enano? Jummm….

Kameee…. Hameeeee…. ¡CROAAAAAC!

Bodegón de productos como videjuegos, merchandising o accesorios que puedes encontrar en el Pre-Black Friday de GAME

Si se os viene a la cabeza un hacha dorada, estáis en el buen camino. Y es que, como en aquel exitazo de los 80, aquí habrá también diferentes monturas -con su propia barra de resistencia- con las que atacar/embestir enemigos. El homenaje continúa en la forma de elenco principal y su manejo; a los dos héroes seleccionables, se llegará a unir otro par cuando cumplamos los requisitos de desbloqueo. Cada personaje tiene sus peculiaridades y movimientos exclusivos para el combate, pudiendo agarrar enemigos, lanzarlos al vacío y un montón de técnicas más. Corcho, si hasta nos encontraremos con personitas chiquitas a las que «acariciar» (a golpes, claro) para que suelten bolsas de monedas. Sí, nada de botellas de magia como en la obra seguera, aquí los poderes místicos aguardan de otras formas…

Brujería, brujeríííía, tan dentro del alma míííía

Uis, perdón por parafrasear mal la canción del eterno bardo Bisbal. Centrémonos, va. Los cuatro héroes que manejaremos llevarán la magia corriendo por sus venas, en forma de correspondiente medidor azul. Mediante el azuzamiento continuado de oponentes -o también recogiendo ciertos ítems-, llenaremos la barra; a mayor combo de impactos sin ser interrumpidos, más rápido subirá. Una vez completa podremos, pulsando un gatillo del mando, desatar la habilidad arcana seleccionada (de entre séis a obtener por prota). También podremos realizar un mega-ultra-tocho-especial al apretar ambos triggers, que causará un daño brutal a casi todo lo presente en pantalla.

 

Durante el embarazo, recomiendan practicar vudú y magia oscura 3 veces al día. Previene partos Sarumánicos.

 

Pero no solo de habilidades místicas se puede (sobre)vivir. A través del preciso control, con un esquema muy intuitivo y sencillo de dominar, asestaremos golpes débiles o fuertes, saltaremos y esquivaremos. Importancia primordial tendrá combinar con maestría y agilidad la pulsación de botones, no solo para que nuestra barra de vida aguante; también porque las cadenas de golpes más elevadas otorgarán mayor fulgor como recompensa. Dicho elemento/moneda de cambio es esencial para la progresión en el otro género, junto al brawler, que compone la otra mitad de esta obra…

 

ROGUEN AXE

Rogue-lite, Rogue-like… Llamadlo como gustéis, pero las mecánicas habituales en los juegos de este tipo están aquí bien presentes. Empezando por cierta aleatoriedad en la generación procedural de los escenarios -partiendo de patrones bien definidos, claro-, llegamos al clásico «La muerte no significa nada para los elegidos»… O traducido al lenguaje llano «Palmarla mucho para mejorar y progresar en el siguiente intento». Los famosos «runs» o recorridos, vaya. Al principio, moriremos rápido, a manos de hasta el enemigo más enclenque, pero mediante el fulgor, las semillas, cristales u otros elementos, iremos desbloqueando un árbol de incrementos y mogollón de mejoras.

 

¡NO ME TIRES DE LA BARBA QUE NO ES DE PEGA, COJ—!

 

Desde el santuario donde se refugia la madre Uchawi, elegiremos a nuestro héroe, entrenaremos, revisaremos actividades secundarias activas, invertiremos en habilidades, o hasta podremos comprar ventajas activas -las que comúnmente aparecen de forma random en la partida- si somos buenas urracas ahorrativas. Gastando nuestros cristalitos mágicos, y según los que hallamos topado previamente/adquirido en tiendas en otros runs, dispondremos de escudos, yelmos, abalorios y otros complementos que modifican salud, crítico, daño por choque… y un sinfín de variables más. Todo lo necesario para ir bien chetado -como dice la muchachada ahora-. Pero hay más.

 

Gimli, Pitufona, Batracioctor Strange, y Vega. No soy yo nadie poniendo motes.

 

Al inicio de cada intento, obtendremos una runa elemental, o ritual, con un poder exclusivo. Según avancemos por el mapa, al finiquitar cada horda rival, nos podrán obsequiar con otra del mismo signo aumentando en potencia, difiriendo en capacidades… o de otro elemento. Tocará elegir cómo montarnos la «build» (o «constructo de personaje temporal». Toma ya) según nuestros gustos o intereses. Poco a poco, irán apareciendo más runas: de agua, fuego, rayo, viento, tierra… Así hasta casi una docena, permitiéndonos desatar combinaciones locas como mini-tsunamis de fuego con tornados eléctricos y ráfagas huracanadas  a cada golpe… Vamos, la pesadilla para la AEMET del medievo (¿no existía?).

 

El Señor de los RUNillos

El camino de nuestros héroes será más cortito que el de aquella adorable pareja de hobbits, pero sin nada que envidiar en intensidad. Cuatro biomas diferentes nos aguardan para completar la aventura, compuestos a su vez por variadas zonas interconectadas. Atravesaremos playas, bosques, minas, aldeas, castillos, cementerios… Casi siempre de izquierda a derecha (sin posibilidad de desandar lo superado), y con la oportunidad de elegir el camino en bifurcaciones. Ojo, da igual cuántas veces penséis que estáis repitiendo la misma parte sin cambiar, pues pueden surgir eventos aleatorios cuando menos lo esperamos, añadiendo esa pizquita de sorpresa para no cansar ni un ápice. El imponente final boss nos aguardará, al final del mapa, en poco más de una hora por recorrido, eso sí, pero…

 

«Simba, recuerda… eres mi hijo, el único y verdadero rey…» Ups, perdón, me he liado de aparición espectral…

 

…alcanzar el éxito en la primera run es utópico; se requerirán muchas mejoras, elegir con finura entre las habilidades… y algo de suerte con la distribución de elementos durante el intento. Además de mercaderes -tal vez no coincida que vendan lo que nos interese-, monturas (jabalís, dragones y más), o mercenarios para contratar como aliados en combate, nos podremos topar con santuarios de poder y refugios, donde una hoguera calentita nos curará tras un descanso reparador. Ojo, que la vida se consumirá velozmente en cualquier caso, pues los rivales son letales… pero si notamos que se nos atraganta demasiado todo, hay disponible opciones de accesibilidad para reducir daño y variar parámetros. Así nadie se quedará sin triunfar en la aventura, pues merece mucho ser disfrutada… y no solo por su maravillosa jugabilidad.

 

Así deberían ser todos los mapas. Indicando ciertos lugares de interés con un icono en forma de jarra de cerv—

 

El apartado artístico pone la guinda en este pastel digital. Los gráficos 2D, con leve acabado cell-sheding y en altísima resolución, evocan en sus diseños a grandes obras del cómic o novela gráfica (las reminiscencias artísticas a Mike Mignola, autor de Hellboy, son más que notorias). Casi parece una película de animación, moviéndose todo, pese al minucioso detalle, con fluidez pasmosa. Tanto los héroes como los bichos -que son un montón entre huargos, pajarracos, goblins y otras criaturas de fantasía- gozan de una elevadísima cantidad de frames animados. Oh, y al exquisito acabado visual le acompaña una banda sonora de lujo -creada por algunos de los compositores más destacados del ocio digital-, con pistas instrumentales bien tematizadas según la zona. Algunas de las musiquitas se os quedarán grabadas en la memoria, veréis -oiréis, corcho-.

 

¡SALVE AL REY DEL ROGUE’M UP!

Un nuevo universo de fantasía medieval, con toquecitos tolkianos y un conjunto artístico que os enamorará (especialmente, si sois ávidos lectores de cómic) os aguarda en este Absolum. Un título que aúna lo mejor de los beat’em up, tan de moda a finales del siglo pasado, con ese género tan en alza durante la última década como es el rogue (lite)… ¡Y con modo cooperativo local y online para varios jugadores! Bien sea mediante previa reserva de la nueva remesa o pillándolo en cuanto esté otra vez disponible, en la web de GAME o en cualquiera de sus tiendas podréis adquirirlo. Y ojo, porque además de la edición sencilla para PS5 o Nintendo Switch, también se ha lanzado la Special Edition, que incluye 4 pines, mini-libro de arte, cartas, póster y más. Nosotros vamos a intentar derrotar a Azra, el Rey Sol, en una nueva run, a ver si no nos quemamos…

 

Lo peor que ha visto en su vida este mercader itinerante no ha sido al prota acariciando un gorrino y a Teobaldo persiguiendo un pollo…

 

Vídeos más vistos

Lanzamientos 6 al 12 de junio

Vídeos

¡Tus JOYAS RETRO te están esperando en GAME! 💎👾 Consolas y videojuegos seminuevos

Compra y vende tu PlayStation 4 en GAME

Vídeos

[#TutorialesGAME] 🪛 ¡Descubre cómo se montan las nuevas sillas GAME PC Gaming con estos vídeos! 🪛

Kirby y la tierra olvidada

Vídeos

⚫ ¡Fácil y rápido! Así se instalan los SSD WD BLACK SN850 para tu PS5 ⚫

Productos más visitados

Auriculares GAME IN-EAR

Ver en GAME.ES

Mochila GAME BP420 RGB

MOCHILA GAME BP420 RGB

Ver en GAME.ES

Micrófono GAME MIC220

Micrófonos GAME

Ver en GAME.ES

Entradas relacionadas

VER TODAS

[REVIEW] Outbound: una camper, naturaleza y mucho chill 🌿

[REVIEW] Outbound: una camper, naturaleza y mucho chill 🌿

Disfruta de la calma de la naturaleza con Outbound ¡Imagínate!, tú, tu camper, y todo un mapa por explorar en mitad de la naturaleza... pues esto es lo que vas a encontrar en Outbound. Un juego que nos trae como principal idea vivir una experiencia relajada y sin...

¡GAME es más! Análisis, reportajes, unboxings, tutoriales, curiosidades... visita game.es